Artículo: ¿Qué climatización instalo en mi hogar? 7 modos de combatir el frío

2019-06-06

Despedidos ya del calor, es el momento de preparar nuestra casa o departamento para el frío que llegará de a poco. El primer día que prendemos la calefacción suele marcar un antes y un después en todos los hogares, acompañado de cierto temor por la boleta que vendrá. La buena noticia es que aún estás a tiempo de considerar otros sistemas de climatización. ¿Deseas conocer qué opciones hay en el mercado, sus ventajas e inconvenientes? Sigue leyendo...

Sistema de caldera a gas con radiadores de agua

En este sistema, el calor se produce mediante la quema de combustible (ya sea gas natural, gas propano o diésel C) en una caldera situada en un lugar específico dentro del edificio o vivienda, y se distribuye a los radiadores murales a través de ductos de agua.

Según el combustible empleado para calentar el agua, el sistema es más o menos limpio y seguro.

El gas natural es la energía más limpia y segura a un coste medio. Además, no será necesario almacenarla en casa o en el edificio, porque llega desde fuera.

El Diésel C se debe almacenar en tanques dentro de casa y es una energía contaminante y sucia. No obstante, es una buena elección para calentar hogares grandes

El gas propano es más potente que el gas natural y pero requiere mantención porque se almacena en depósitos en el exterior de la casa. Es ideal para hogares grandes o alejados de núcleos urbanos.

Hoy en día, existen radiadores de agua con diseños más fáciles de integrar en la decoración del hogar.

Losa radiante: eléctrica, por agua o por fibra de carbono

Consiste en una instalación de cables o tuberías bajo el piso, donde circula agua caliente o electricidad que irradia calor a toda la pieza, de abajo hacia arriba, a través del suelo. El sistema que funciona con fibra de carbono es más moderno y el calor se transmite por filamentos de fibra de carbonos instalados bajo la losa.

Es el sistema más confortable para zonas con un clima muy frío, pues el calor es uniforme en toda la vivienda y no reseca el ambiente.

Este sistema permite ahorrar entre un 10% y un 30%, comparado con un sistema de calefacción tradicional.

La principal desventaja es que, si la instalación no está hecha aún, requiere hacer una remodelación importante, ya que será necesario levantar el piso.

Es un sistema invisible, así que no afecta en nada a la decoración del hogar. Se puede instalar con prácticamente cualquier tipo de piso, incluido el parquet.

Calefacción eléctrica

La climatización eléctrica es de las más comunes en Chile, pues su instalación es muy sencilla, segura y no necesita mantención.

La electricidad se convierte en calor gracias a las resistencias que hay en el interior de cada radiador.

Los radiadores pueden ser aparatos tipo estufas o calefactores, que se pueden guardar cuando ya no se utilizan, o bien tener el formato de un radiador mural tradicional, junto a la pared.

Sirven para calentar un ambiente muy específico, como por ejemplo, el baño. Pero no son la mejor elección si deseas calentar una pieza muy grande o necesitas tener el calefactor prendido durante mucho tiempo, pues consumen hartos voltios y el costo del consumo eléctrico se disparará. Como sistema para climatizar una vivienda entera solo sería recomendable si contamos con una tarifa flexible.

Bomba de calor

Este sistema tiene como ventaja que, con el mismo aparato e instalación, puedes enfriar y calentar una estancia.

No obstante, es un sistema para usos puntuales, regiones con inviernos muy suaves o piezas pequeñas, ya que el calor no permanece en el ambiente; cuando apagas la bomba, el calor se dispersa. Además, reseca el ambiente y genera ruido.

Este sistema requiere una instalación y mantención periódica de los filtros, del mismo modo que los aires acondicionados.

Emisores termoeléctricos o radiadores de aceite

Este sistema se conoce como radiadores de aceite. Los radiadores contienen en su interior un aceite térmico que se calienta mediante una resistencia eléctrica. No obstante, es un sistema seguro.

Los radiadores de aceite pueden ser tipo estufas eléctricas, que se pueden trasladar donde quieras, o bien tipo radiadores murales.

Cada radiador es independiente, de modo que podrás regular su temperatura de forma aislada e incluso programar su encendido y apagado.

Su calor es agradable y no reseca el ambiente. Además, una vez apagados siguen calentando durante un tiempo, hasta que se enfrían progresivamente.

Igual, es un sistema para usos puntuales o estancias reducidas, pues si la superficie es muy grande, se necesitan varios radiadores y eso dispararía el consumo eléctrico.

Estufas a pellets

Los pellets son un biocombustible formado por pequeños cilindros elaborados a partir de aserrín natural, seco y comprimido, obtenido de restos forestales o industriales con un elevado poder calorífico. Son una alternativa más ecológica en comparación a otras fuentes de energía procedentes de combustibles fósiles.

Es un biocombustible económico (de momento) aunque se espera que ante la creciente demanda, suba su precio.

Los pellets necesitan menos potencia para lograr el mismo confort térmico que con otros combustibles.

Las calderas a pellets ocupan más espacio que las convencionales. Tanto el calefont como las estufas necesitan una salida de humos.

Prácticamente el único inconveniente de las estufas a pellets es el costo de instalación, en comparación con otra climatización más tradicional.

Chimeneas de bioetanol

El bioetanol es una energía limpia: alcohol biológico que se obtiene a partir de restos agrícolas. No contamina y es inodoro.

Las chimeneas de bioetanol parecen un mueble más y se pueden colocar donde desees, pues no requieren toma de corriente ni salida de humos.

Sus modelos y diseños son muy decorativos, ideales para quienes aman la estética y magia de las chimeneas.

Se puede convertir una chimenea convencional en una de bioetanol.

Es un sistema ideal para calentar un lugar concreto, como el living. Sin embargo, no es tan eficiente si pretendes calentar toda la casa, a menos que instales varias chimeneas.

El principal inconveniente es el precio del bioetanol, más costoso que el petróleo.

¿Con qué sistema de calefacción te quedas?

Fuente: proyectos.habitissimo.cl